3 LECCIONES DE VIDA QUE APRENDÍ HACIENDO SENDERÍSMO

Cada etapa de nuestra vida tiene muchas lecciones que enseñarnos, a veces no prestamos atención porque estamos a la espera de algo en particular y eso nos impide vivir y disfrutar de esas pequeñas cosas que sin darnos cuenta marcan una gran diferencia.

Personalmente he tomado la decisión de vivir conscientemente cada etapa de mi vida, aprovechando las experiencias de la trayectoria, ya sean malas o buenas porque pienso que en cada experiencia hay una lección que  aprender para el próximo nivel.

Hacer senderismo fue más que una mera actividad de diversión, desde el momento en que me apunté a la aventura, iba muy consciente de que había algo que debía aprender de esa experiencia que me ayudaría a mejorar en algún aspecto de mi vida en general o de un proyecto en particular y por esa razón pude no solo disfrutar del momento sino personalizar las lecciones que estoy compartiendo contigo.

Hay 3 cosas que quiero resaltar, ya sabía de ellas, pero llegué a un punto de mi vida que no las prestaba atención, vivir esta experiencia fue como recordármelas literalmente y de una forma pienso que Dios me brindó la oportunidad de experimentar en pocas horas lo que pasa a lo largo de nuestra vida cuando no tenemos esas tres cosas presentes.

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Tener una visión. Es importante tener una imagen de cómo quieres que sea el final de un proyecto o como te ves en unos años porque eso te mantiene centrado y si eres luchador con ansias de alcanzar tu objetivo, no te conformarás con lo primero que veas.

Estar centrado. Eso solo pasa si tienes la imagen del final de lo que quieres, tal vez no sea muy clara o definitiva pero un borrador viene muy bien; lo malo es caminar sin saber a dónde se va.

No coger atajos. Si pasas toda tu vida cogiendo atajos, puede que llegues a donde quieres, pero no habrás disfrutado de la trayectoria y no tendrás experiencias que compartir con los demás, serás uno más que consiguió algo, pero sin entusiasmo ni sensación de cumplimiento, al poco tiempo te aburrirás porque los demás estarán contando sus experiencias y tú no tendrás nada que compartir ni enseñar sobre las tuyas.

Querido amigo, lector, entreculturista… te animo a que vivas cada etapa de tu vida, disfruta de la trayectoria aprendiendo de las experiencias que seguro no todas serán buenas, pero forman parte de tu preparación hacia lo que viene.

Gracias por leer.